lunes, 20 de marzo de 2017

Mármol, el poder de los sueños



            ¡Hola perdid@s! Después de una semanita sin teatro (y sin tiempo…), vuelvo con un par de entraditas esta semana.  En este caso voy a hablaros de la obra que pude disfrutar el pasado fin de semana en el Teatro Principal de Zaragoza. Se trata de Mármol, un texto de Marina Carr dirigido por Antonio C. Guijosa, de la mano del Centro Dramático Nacional y El Vodevil, con un maravilloso elenco encabezado por Pepe Viyuela (al que tenía muchas ganas de ver en papeles “serios”),  junto con José Luis Alcobendas, Elena González y Susana Hernández.


            No había oído hablar de esta obra, pero viendo las buenas críticas que ha recibido, decidí ir a verla.  Nos recibe un escenario gris, donde los distintos momentos de la obra se irán desarrollando sin más ayuda que un pequeño atrezzo y una extraordinaria iluminación.  Allí aparecen nuestros protagonistas, dos amigos, compañeros de trabajo, Ben (José Luis Alcobendas) y Art  (Pepe Viyuela) en una tertulia entre brandy y puros donde éste le cuenta a Ben que la noche anterior tuvo un sueño, con mucho mármol, y con Catherine (Elena González), la mujer de Ben; algo que no quedaría más que en una anécdota, si queréis graciosa, pero que cuando Ben se lo comenta a su esposa se convertirá en el punto de partida de nuestra historia.  Y entre todo ello nos encontramos con Anne (Susana Hernández), la esposa de Art, una mujer madura, práctica y realista que tiene que tener su zona de confort bajo su control, para evitar que nada ni nadie le pueda perturbar.

Foto:  Centro Dramático Nacional


            Y es aquí donde comenzamos a plantearnos el valor de los sueños, pues como decía Shakespeare, estamos hechos de la misma materia que ellos, pero ¿tienen algún poder sobre nosotros? ¿pueden hacernos cambiar nuestra vida? En una situación similar se encuentra nuestra protagonista, Catherine (Elena González), en esta comedia amarga en la que el debate sueño - realidad y el deseo de libertad como contraposición al compromiso derivado de nuestros actos se configuran como elementos esenciales, como extremos sobre los que desarrollar nuestra vida.


            Un texto actual, aplicable a cualquier momento y lugar, a cualquier persona.  Una duda que existe y que Marina Carr plasma de modo sublime.  En el ámbito actoral, las ganas que tenía de ver a Pepe Viyuela en un papel de corte no humorístico se vieron satisfechas con la figura de Art, manifestando un control y una sensibilidad más que destacable, al igual que el resto del elenco, José Luis Alcobendas como ese Ben atormentado y Susana Hernández, con la “controladora” Anne; pero he de destacar especialmente a Elena González en el papel de Catherine, capaz de mostrar la duda, la amargura, la vergüenza, el dolor o, incluso, la ilusión de un modo excepcional.


            Una gran texto, una maravillosa puesta en escena (que aunque quizá no se viera arropada del todo por el público, una pena) digna de ver por todos los amantes del teatro, tanto los que conocéis la obra de la autora como los que no, por todo lo que dice  (también por lo que no dice), y por ese sentimiento que te produce al finalizar, porque ¿qué valor tienen los sueños? ¿tienen poder sobre nosotros o podemos controlarlos convirtiéndolos junto a la realidad en los polos entre que desarrollar nuestra vida?  Una muy buena obra, y muy recomendable, si podéis disfrutarla no lo dudéis, seguro que os gusta ¡palabra de perdida!




MÁRMOL
EL VODEVIL / CENTRO DRAMÁTICO NACIONAL
Puntuación 8.5 / 10

Texto.- Marina Carr

Dirección.- Antonio C. Guijosa

Reparto:

Ben.- José Luis Alcobendas
Catherine.- Elena González
Art.- Pepe Viyuela
Anne.- Susana Hernández

Web.- Mármol

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